
Hace algunos meses, refiriéndonos a los temas políticos y absolutamente terrenales sobre los que Monseñor Oscar Cantuarias, Arzobispo de Piura y Tumbes, solía intervenir, decíamos que el pastor de nuestra iglesia, siendo tal, no podía sin que nos ofenda, hablar a favor o en contra de alguna opción política pues, atentaba contra aquella unidad de los católicos cuando por ejemplo: siendo de izquierda o derecha, ricos o pobres o estando a favor o en contra de la minería; reconocíamos la existencia de una misma doctrina en materia religiosa. (leer artículo anterior)
Recordamos lo dicho pues en estos días ha llegado por nuestras tierras un nuevo pastor; Monseñor José Antonio Eguren Anselmi SVC y obviamente, quienes formamos parte de lo que será su nueva grey, esperamos que nuestra Iglesia, sin soslayar su preocupación por problemas sociales tan acuciantes como la lacerante pobreza que castiga a miles de piuranos, enfatice su prédica en el reforzamiento de nuestra Fe y promueva el ejercicio pleno y cotidiano de valores superiores como la humildad, la solidaridad y la honradez.
Aspiramos a que nuestro pastor estimule en los piuranos el reconocimiento de que la familia, es la unidad eficiente sobre la que se construye una sociedad que se forja sana, si sus sueños y esperanzas se alimentan del creer en Dios o por el contrario, se torna enferma cuando se aleja de su Fe y olvida ser humilde ante el débil y solidaria con el desposeído.
Deseamos de nuestro pastor un mayor protagonismo, pero en la promoción de la concordia y la unidad entre piuranos; aún cuando nos enfrentaran las más opuestas concepciones de lo que debe ser el progreso y el bienestar. El diálogo siempre será la mejor arma para combatir la violencia y el mejor camino para vivir en paz.
En ese deseo quisimos saber más de Monseñor Eguren y encontramos que tras su ordenación sacerdotal, realizó diversas labores de animación apostólica y espiritual en el Sodalitium Christianae Vitae (Sodalicio de Vida Cristiana) sociedad apostólica cuya sigla es SVC y fue aprobada por Juan Pablo II en 1997; siendo la primera comunidad masculina de consagrados nacida en tierras peruanas.
Se trata de una comunidad eclesial surgida a fines del siglo XX y que según su portal en Internet, se encuentra en las coordenadas del Concilio Vaticano II, acogiendo las orientaciones de los grandes documentos de la Iglesia Católica.
Desde su conformación, los sodálites expresan su aspiración de acercarse a Jesús por el camino del amor filial a la Virgen María y a estar plenamente disponibles para anunciar el Evangelio en las diversas realidades humanas, cooperando para que éstas, duras y a veces desesperanzadoras realidades terrenas, se ajusten al plan de Dios y se iluminen en el Magisterio de la Iglesia.
Nosotros, modestamente aspiramos a que la prédica de Monseñor Eguren sirva para que los piuranos sintamos que nuestra Iglesia es un lugar al que en verdad queremos pertenecer, un lugar en el que podamos crecer como seres humanos, un gimnasio en el que se fortalezca nuestro espíritu, un lecho para llegar con nuestras penas o un altar para ofrendar a Dios nuestras felicidades.
Deseamos fervientemente que nuestra Iglesia sea un lugar para encontrarnos con nosotros mismos, con nuestros hermanos y con el creador. Deseamos que nuestra iglesia, aliente la unidad de sus fieles.
Bienvenido sea Monseñor Eguren, que Dios siempre esté con usted y con nosotros.
Artículo publicado en el Diario CORREO de Piura el 25.08.06
Autor: anonimo
Fecha: 20/08/2006 19:21.
Autor: el aguafiestas
Fecha: 21/08/2006 11:14.
Autor: Sergio
Fecha: 05/10/2006 15:59.
Autor: Anónimo
Fecha: 12/10/2006 12:29.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/