
Desde hace dos años, el Ministerio Público recibe en promedio un total de 55 mil denuncias en delitos genéricos que podrían entenderse como violencia urbana. El 35% son por delito contra el patrimonio, es decir, robos en vivienda, asaltos a mano armada y/o en banda.
Esto sin considerar que de aquellos 55 mil, casi siete mil son contra la seguridad pública y casi seis mil son delitos contra el cuerpo y la salud. Entiéndase esto como agresiones físicas, violencia familiar, violaciones etc.
Es tal el nivel de inseguridad y el riesgo de los ciudadanos, en especial de los niños en edad escolar, que la sucesión de delitos de violación y homicidio motivan ya apasionado debate en torno a la pena de muerte propuesta por el Presidente García.
Lima, con sus casi nueve millones de habitantes sigue sumida en una vorágine de delitos y violencia urbana que a pesar de las gestiones municipales, por cierto bastante regulares de los tres últimos alcaldes que ha tenido la ciudad capital, no se han solucionados dos problemas claves: la seguridad de los ciudadanos y el caótico transporte público.
¿Soluciones? Obvio. Los estrategas del Partido Aprista consideran que a pesar de alto porcentaje de aprobación que tiene el alcalde Luis Castañeda, cimentado fundamentalmente en los hospitales de la "solidaridad", las escaleras en los cerros que rodean Lima, las lozas deportivas, la lenta construcción de la vía expresa Grau y la "tortuguísima" celeridad con que remodelan la Av. Arenales; no ha logrado solucionar lo más importante: el derecho a la seguridad urbana que tenemos todos los ciudadanos.
Puedo caminar por una linda avenida como ya se ve la Av. Grau de Lima, puedo retozar tranquilo en el Parque de la Muralla, pero de nada sirve aquello, sin en cualesquiera de esos dos lugares, un anciano puede ser asaltado, una mujer dejada sin cartera y un turista sin pasaporte y cámara digital o quizá, un ingenuo niño puede ser violentado sexualmente.
¿De qué sirve el embellecimiento urbano sino se cautela la tranquilidad, seguridad, el patrimonio y hasta la vida de los ciudadanos que habitan esa urbe?
Pues bien, dadas las circunstancias, tenemos que asumir que, al menos por ahora, para ser un buen alcalde se requiere haber sido por lo menos, un buen policía.
Y claro que Benedicto Jimenes Bacca lo fue. Fue el Jefe operativo y quien, ciertamente, capturó a Abimael Guzman, devolviendo a los peruanos, algo de tranquilidad perdida.
¿Méritos? Los tiene de sobra y seguramente encarna el deseo ciudadano de transitar tranquilamente por las calles limeñas.
Según fuentes vinculadas a la Comisión Política del Partido Aprista, con excelente visión política, se habrían inclinado por presentarlo como candidato a la Alcaldía de Lima.
No se puede dejar de decir que las tres últimas gestiones municipales pusieron énfasis en la construcción de infraestructura vial. Así, Ricardo Belmont hizo los pasos a desnivel de la Plaza Dos de Mayo, Óvalo Higuereta y el Trébol de Javier Prado; Andrade, Caquetá (no estamos muy seguros) la vía expresa de Javier Prado y Castañeda Lossio la vía de la Av. Grau, remodelación de la Av. Arenales y el Parque de la Muralla.
Ninguno de ellos le encontró la vuelta a los problemas de seguridad y transporte urbano, en especial Castañeda Lossio con quien no sólo se han agudizado, sino que además no se puede negar que ha contado y cuenta con importantes recursos financieros que por ejemplo, le hubieran permitido aplicar el Plan Bratton que se diseño durante la gestión de Alberto Andrade y que inexplicablemente desdeñó.
Respecto del transporte urbano, Castañeda Lossio no logró mayores avances para culminar y poner en pleno funcionamiento el vilipendiado Tren Eléctrico; además olvidando aquella promesa de interconectar Lima de Este a Oeste siguiendo los rieles por los que se desplaza el tren que corre paralelo a la carretera central.
¿Quien es Benedicto Jiménez Bacca?
Nació Ica, 7 de mayo de 1953, es un Coronel de la Policía en situación de retiro, también egresado como abogado y últimamente postuló como candidato a congresista por Lima en la lista de Partido Aprista.
Es famoso por haber dirigido la operación que capturó al líder terrorista Abimael Guzmán Reynoso, en 1992. su especialidad es la Inteligencia Policial Operativa Contraterrorista, Planeamiento Estratégico Policial, Operaciones Psicológicas Contraterroristas y Doctrina y Ciencia Policial.
Asesor Externo Independiente del Comité Contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, siendo seleccionado de un grupo de expertos de Latinoamérica (Enero-mayo2002) para analizar y presentar recomendaciones sobre la Resolución 1373 de las Naciones Unidas.
Conferencista en eventos internacionales sobre inteligencia policial operativa, lucha contra el crimen organizado, planeamiento estratégico policial (México, Estados Unidos de Norteamérica, Brasil, Colombia).
Ha seguido cursos de especialización en la Escuela de Comandos del Ejército Peruano, Japón, Estados Unidos, Taiwan:
Curso Básico de Paracaidismo Militar (1977).
Curso Regular de Comandos en la Escuela de Comandos del Ejército Peruano (1977).
De alta especialización en casos de secuestros con fines extorsivos (1985).
Curso Superior de Guerra Política para Oficiales Extranjeros durante el periodo comprendido del 12 de julio de 1993 al 4 de setiembre de 1993 (Taiwán).
Curso para Altos Funcionarios Policiales de Latinoamérica en Seguridad, organizado por la Agencia de Policía Nacional de Japón (Marzo a Abril de 1993, Tokio - Japón).
Ha trabajado diez años en la Dirección Contra el Terrorismo de la Policía Nacional del Perú y en los inicios de 1990, creó el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la Policía, quien después de tres años de inteligencia operativa, el 12 de septiembre de 1992, capturó al líder terrorista, Abimael Guzmán Reinoso y parte de su dirigencia, quienes durante 12 años sembraron el temor, caos y zozobra en el país. Este hecho marcó el inicio de la pacificación en el país.
Benedicto Jiménez, además de coronel de la Policía Nacional es abogado y tiene las siguientes publicaciones:
Origen, desarrollo y ocaso del terrorismo en el Perú (2 tomos) Tercera Edición 2003
El Pensamiento de Sunt Zun aplicado a la estrategia policial (Fascículo Nº 1)
El Pensamiento de Maquiavelo aplicado a la estrategia policial (Fascículo Nº2)
Planeamiento Estratégico aplicado a la PNP (2001)
La Resolución 1373 y la lucha contra el Terrorismo Internacional (2002)
Doctrina y Ciencia Policial (2003)
A su solicitud, mediante Resolución Suprema Nº 0668-2003-IN-PNP del 19 de diciembre del 2003, pasó a la Situación de retiro por causal de renovación, a partir del 1 de enero del 2004, dándole el Gobierno las gracias por los servicios prestados a la Nación.
¿Benedicto será el hombre que necesitamos?
Es probable que, dadas las circunstancias, para ser un buen alcalde es imprescindible que primero haya sido buen policía.
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