
Este 25 de Julio, de manera pública, el Presidente Regional César Trelles Lara ha presentado renuncia al cargo. Se entiende que la razón de fondo se encuentra en su ya conocida aspiración de que los piuranos le renueven el mandato por un nuevo periodo y para ello ha considerado indispensable desarmar los argumentos de quienes, con muy poco fundamento, le imputan valerse del cargo para promover su nueva postulación.
Es bueno señalar que el ejercicio del poder a través de la política, es un servicio ciudadano cuyos imprescindibles componentes pasan por la moral y la ética; valores que hoy sabemos escasos si nos atenemos a la forma como algunos otros arriban al poder para ejercerlo guiados por corrupta sensualidad o arbitraria prepotencia.
La Resolución Nº 860-2006 del Jurado Nacional de Elecciones, publicada en "El Peruano" el pasado 11 de mayo, señala que "Al no encontrarse prevista disposición legal alguna que exija el otorgamiento de licencia o renuncia para los funcionarios que desempeñan los cargos de presidente, vicepresidente y miembros del consejo regional, así como de los alcaldes y regidores que deseen reelegirse, debe precisarse que los mismos no se encuentran obligados a solicitar licencia o renunciar…"
Por ello es que la actitud mostrada por la autoridad regional debería ser valorada no sólo como un gesto moral digno de elogio; sino como un ejemplo a seguir por todos aquellos que en legítima aspiración, aunque no siempre motivados por un sano deseo, proponen a la ciudadanía ser reelegidos en el cargo que ejercen.
La Moral es el conjunto de costumbres, creencias, valores y normas de un individuo o grupo social determinado que sirven de guía para actuar, vale decir, que orientan acerca de lo bueno o malo de una acción.
La Moral no concierne al orden jurídico, sino al fuero interno del individuo y en es en ese sentido que debe entenderse la renuncia formulada por el Presidente Regional.
Otra cosa es la procedencia legal de la renuncia. Algunos abogados consultados dicen que el mandato de presidente regional, vicepresidente, consejero, alcalde o regidor son irrenunciables por mandato del artículo 191º de la Constitución Política y en consecuencia, será tarea del JNE pronunciarse respecto al tema.
Algunos otros plantean que ante la imposibilidad jurídica de esta renuncia, la salida estaría en una solicitud de licencia sin goce de haber ante el Consejo Regional, el mismo que se pronunciaría por la procedencia de la solicitud, dando cuenta al JNE y asumiendo el vicepresidente y ante la imposibilidad de éste, asumiría el consejero que el consejo regional designe.
El tema jurídico es relevante si con alguna malevolencia se quiere restar valor a una actitud de ética política que hoy, muy pocos se atreven a realizar pues, a la vez, son muchos los que entienden el ejercicio del poder político como desesperada tabla de salvación a sus carencias materiales o como el ansiado elixir que calma su mal escondido narcisismo.
La política no sólo es servicio ciudadano, es también docencia y a veces requiere ciertas dosis de estoicismo cuando la crítica injusta o la imputación improbada y malsana, daña honras, socava dignidades y lastima sentimientos.
La actitud del Presidente Regional tiene un gran valor moral y ciertamente es ejemplar, ojalá otros muchos pudieran imitarla.
Artículo publicado en el DIARIO CORREO de Piura el 28.07.06
Autor: Guille
Fecha: 26/07/2006 14:00.
Autor: Sandrino
Fecha: 26/07/2006 15:38.
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